La final por el título de la Liga Nacional, reúne a los dos mejores equipos de la temporada, pero sobre el terreno, se espera una serie de infarto.
POR ANTONIO ANDRAUS BURGOS
No nos hagamos ilusiones, por el momento. Pero digamos que sobre el papel, tanto los Dodgers de Los Ángeles, como los Cerveceros de Milwaukee, reúnen todos los ingredientes para desarrollar una Serie por el Campeonato de la Liga Nacional, de jerarquía y con mucho quilates.
Estamos frente a los dos equipos que mejor desempeño tuvieron en la temporada regular, con 103 triunfos para los Cerveceros, y 100 para los Dodgers, las únicas divisas en acumular esos guarismos; ganando ambas con facilidad sus respectivos circuitos, y quedarse esperando sentados, para conocer a sus rivales para la vuelta de las divisionales.
Los Cerveceros y los Dodgers, se deshicieron de sus contrincantes en la ronda divisional, ganándoles con 3 triunfos ante una derrota en los respectivos compromisos; quizás, más estrechamente los ´esquivadores´, que tuvieron como rivales a los Bravos, que los Cerveceros, que encontraron a los Padres, sin el poder ofensivo que muchos esperaban.
Los Dodgers eliminaron a los Bravos, ganándoles el primero, por 5 a 3; perdieron el segundo, por 3 a 2; vencieron en el 3o en Atlanta, por 2 a 0; y triunfaron en el cuarto, por 3 a 1.
Los Cerveceros superaron a los Padres en el primer encuentro, por 3 a 2; vencieron en el segundo, por 4 a 3; cayeron en el 3o, por 4 a 3; y ganaron en el 4o, por 4 a 2.
Son ganadores
Piensen por un momento en los dos equipos. Piensen como simples aficionados. Como simples amantes del Rey de los Deportes. No se llamen a engaño, las dos novenas mostraron, durante la temporada, lo que tienen para haber llegado a esta instancia del año.
Los Cerveceros, con 103 triunfos, marca que por primera vez obtiene la divisa, han dado mucho de qué hablar en los últimos días. Y si bien es cierto que su nómina no es tan prepotente como se le califica en materia económica, porque apenas llega a los US$133 millones al año, pude decirse, sin temor a equivocarnos, que el club pertenece al grupo de las novenas con respuesta deportiva con poca inversión.
Mientras tanto, los Dodgers, con la nómina más alta de la temporada, que llega a los US$413 millones en la campaña, es el equipo favorito, desde el vámonos, para llegar a la Serie Mundial. Otra cosa es que no lo alcance.
Los Dodgers son los actuales campeones del Clásico de Otoño, que han conquistado de manera consecutiva en las dos ultimas ocasiones, y llevan tres en lo que va del centenario, y quieren más …
Los Cerveceros no han ganado el trofeo de la Serie Mundial, desde cuando llegaron a las Grandes Ligas, que al lado de los Rayas de Tampa, ya clasificados para disputar el titulo de la Liga Americana, tienen la gran oportunidad de cambiar la historia en esta dura y difícil confrontación ante los campeones de la Gran Carpa.
Mano a mano
Suele decirse que en esta clase de rondas tan cortas, los juegos son mano a mano, son del día a día. Y nadie puede controvertir esa apreciación. Lo complicado, que lo es de verdad verdad, es saber qué va a suceder en cada uno de los partidos que definirán al campeón de la Liga Nacional.
Pero cuando uno observa la actuación de ambos clubes en la ronda divisional, hay que precisar que los numeritos dicen otra cosa.
Los Cerveceros batearon mejor, con ofensiva colectiva de 250, contra 203 de sus rivales; remolcaron 13 carreras contra 13; dispararon apenas 3 jonrones, frente a 8 de los Dodgers; y aún cuando no lo crean, tuvieron 26 ponches contra 35; se estafaron 5 bases ante 3 de sus rivales, y, finalmente, fueron mas pacientes en sus turnos, al negociar 16 bases por bolas frente a 11 de sus contrincantes.
En cuanto al trabajo serpentinero, las cosas se muestran más equilibradas. Los Cerveceros obtuvieron 1.80 carreras limpias por juego contra 2.000 de los Dodgers, otorgando 15 bases gratis contras 18, y 32 bateadores fueron eliminados por la vía del ponche frente a 39 de sus rivales.
Los valiosos
Hombres valiosos, para resumir, son todos los integrantes de ambos equipos. Sobresalientes, un poquito uno más que otro, pero en el fondo, respondieron cuando las necesidades apremiaban en las circunstancias del juego.
Tarik Skubal, Blake Snell, el japonés, Yoshinobu Yamamoto y Tyler Glasnow, por los Dodgers, hicieron lo suyo en la ronda divisional, en cuanto a las serpentinas se refiere, ante unos Bravos que fueron ´amarrados´ por los lanzadores, hasta el punto de que jugadores como el venezolano, Ronald Acuña Jr., Matt Olson, Drake Baldwin y Austin Riley, para apenas citar a los cotizados de la alineación, no pudieron desplegar su normal ofensiva; y en cuanto a los Cerveceros, con Jacob Misiorowski, Aaron Ashby, Logan Henderson, Trevor Megill y DL Hall, caminaron a buen paso para asegurar los triunfos desde la lomita de los sustos, dominando a la artillería de los Padres, en la vuelta divisional, en los momentos arriesgados de los compromisos.
Pero así como el venezolano, William Contreras, con su ofensiva de 375, secundado por Christian Yelich, con 357, y Sal Frelick, con 333, fueron sobresalientes para su equipo, la verdad es que otro venezolano, Jackson Chourio, quien bateó para apenas 188, fue el mayor remolcador para los Cerveceros, con la nada despreciable cifra de 6 impulsadas en la ronda. La oportunidad de producir carreras, a veces se da sin tanta alharaca con el bate al hombro.
Y en los Dodgers, ojo, pues, con Kyle Tucker, con 333 de ofensiva; el cubano, Andy Pagés, con 286 con el bate, y Freddie Freeman, con 267 a la ofensiva, brillaron con el uso del bate; pero Max Muncy, con sus 3 cuadrangulares, y Freddie Freeman, con otros 2 tablazos, fueron contundentes para definir los juegos de la vuelta divisional.
Dentro de lo normal
Dave Roberts, el capataz de los Dodgers, ha estado moviendo sus fichas, como si se tratara de un juego de ajedrez, para que su alineación sea lo más capaz posible para superar a los lanzadores rivales en los momentos propicios, incluyendo, desde luego, la inesperada débil ofensiva del astro japonés, Shohei Ohtani, quien de primer bate, lo ha colocado de segundo, después cuarto, y, finalmente, terminó de quinto bate.
Dentro de lo normal, los zurdos, Tarik Skubal y Blake Snell, al lado del derecho japonés, Yoshinobu Yamamoto, y de Tyler Glasnow, deben estar a la altura de las exigencias del juego, que con el respaldo de Tanner Scott y del boricua, Edwin Díaz, sus aspiraciones para llegar a la disputa de la Serie Mundial, están intactas.
Y Pat Murphy, el estratega de los Cerveceros, ha sabido sortear con tino y en los momentos adecuados, los cambios que se necesitan para ganar un juego, recurriendo a los mejores recursos de que dispone con sus peloteros, para llegar hasta donde ha llegado.
Experiencia vs deseos
Por primera vez, los Cerveceros ganaron 100 o más juegos en una temporada, con un puñado de peloteros que están dispuestos a llegar, por lo menos, a la Serie Mundial. Y si todo les sale como ha ocurrido hasta el momento, la novena puede pensar en cosas grandes y gratas.
Todo dependerá, básicamente, de la fortaleza de su cuerpo de lanzadores, no solamente de los abridores, sino de los que tienen la tarea de detener la ofensiva rival, en los momentos apremiantes de los juegos, y de que su ofensiva pueda descifrar los lanzamientos de calidad de sus contrincantes de turno.
Ganar en la temporada regular, está dentro de lo posible; pero para conseguir las 11 victorias que se necesitan para llevarse las corona del Clásico de Otoño —que es lo que necesitan tanto los Dodgers como los Cerveceros —, es harina de otro costal. Porque en el día a día, en el juego a juego, en la jugada por jugada, en el out por out, no es una tarea fácil, y la determinación con que se enfrenten los compromisos, así como el dominar sus nervios para cada momento del juego, son vitales y cruciales en esta clase de rondas, donde se juega el todo por el todo.
Parpadear en una jugada, termina en triunfo o derrota. Un avance sobre las bases equivocadamente, acaba con cualquier opción de ganar. Un momento de ofuscación en cualquier pasaje de uno de los juegos, puede concluir con quedarse por fuera del Clásico de Otoño.
La experiencia de los Dodgers, con muchos de sus talentosos jugadores ya trajinados en esta etapa de la final por el campeonato de la liga, puede hacer la gran diferencia; pero los deseos de alcanzar la meta de llegar y ganar la Serie Mundial que le ha sido tan esquiva a los Cerveceros, también puede ser un punto de apoyo emocional para derrotar a su calificados rivales y llegar al clásico.
Todo esta listo, y lo que hace falta es que se inicie la final por el campeonato de la Liga Nacional, que empieza el próximo domingo, en el ´American Family Field´ de Milwaukee, la casa de los Cerveceros.
